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Meditación y Presencia
Espacios para aprender y practicar meditación, desarrollar presencia y encontrar una manera propia de incorporar la práctica a la vida.
Desde quienes quieren comenzar a meditar hasta quienes buscan sostener una práctica en el tiempo, la invitación es la misma: detenernos para aprender a observarnos.
A veces, detenernos es la manera de volver a avanzar.

DETENERNOS TAMBIÉN
ES UNA FORMA DE AVANZAR.
Espacios para aprender y practicar meditación, desarrollar presencia y encontrar una manera propia de integrar la práctica a la vida cotidiana.
No necesitas saber meditar. Solo comenzar.
MEDITAR NO SIGNIFICA
DEJAR LA MENTE EN BLANCO.
Meditar tampoco requiere adoptar una creencia, saber hacerlo previamente o convertirnos en alguien diferente.
Podemos comenzar aprendiendo algo mucho más sencillo: detenernos, respirar, observar y reconocer lo que está ocurriendo en nosotros.
Con la práctica vamos desarrollando una mayor capacidad de presencia y encontrando nuestra propia manera de relacionarnos con los pensamientos, las emociones y aquello que vivimos.
No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de practicar.
CADA PERSONA PUEDE ENCONTRAR SU PROPIA FORMA DE MEDITAR
No creo que exista una única manera de meditar que funcione para todas las personas.
Algunas conectan más fácilmente con la respiración, otras con la observación, el cuerpo, la visualización, el silencio o una práctica guiada.
Mi forma de acompañar busca que cada persona pueda experimentar distintas posibilidades, comprender lo que ocurre durante la práctica y descubrir cuáles tienen sentido para ella.
El propósito no es depender de una meditación guiada.
Es desarrollar recursos para poder volver a ti también por ti mismo.
UN CAMINO QUE SE APRENDE PRACTICANDO
Cuatro estaciones:
01 · DETENERTE
Crear una pausa.
Reconocer el ritmo en el que estamos viviendo y aprender a generar un espacio para nosotros mismos.
02 · RESPIRAR
Volver al presente.
Utilizar la respiración como una forma sencilla de regresar a aquello que está ocurriendo aquí y ahora.
03 · OBSERVAR
Aprender a mirar sin reaccionar inmediatamente.
Reconocer pensamientos, emociones y sensaciones con mayor presencia.
04 · INTEGRAR
Llevar la práctica a la vida.
Encontrar una manera propia de incorporar la meditación y la presencia a lo cotidiano.
+10 AÑOS facilitando espacios permanentes de meditación
La práctica cambia con los años.
La invitación continúa siendo la misma: volver a estar presentes.

A VECES NO NECESITAMOS
ENCONTRAR UNA RESPUESTA.